A la hora de utilizar Internet, los dos usos más comunes son el de navegar y el de enviar y recibir correo electrónico. A través de pequeñas configuraciones a los programas que utilicemos, podemos hacer de ello, un uso más seguro.
Un navegador web o explorador web (o en inglés browser) es una aplicación que permite visualizar páginas web. El programa más utilizado es el Internet Explorer ya que es instalado por defecto con Windows.
A través de los sitios web, nos sometemos a innumerables aplicaciones dañinas para nuestro sistema, cada vez que utilizamos cualquier browser o navegador. Sin embargo, al ser Internet Explorer (al igual que Windows) el más utilizado, es también el navegador sobre el cual más malware se ha desarrollado y al que apuntan la mayoría de los delincuentes.
Es por ello, que un primer consejo para estar más seguros, es intentar utilizar otro navegador que nos brinde las mismas prestaciones pero cuyas configuración de "fábrica" permita menos ataques. Dos de los más populares son el Mozilla Firefox y Opera. En ambos casos, los programas son de fácil descarga, instalación y su utilización es casi idéntica a la del Internet Explorer.
En caso de utilizar el Internet Explorer existen ciertos riesgos que es mejor no correr haciendo unas pequeñas modificaciones a nuestra configuración:
Recuerde, mantenerse al día con las actualizaciones a través del sitio de Windows Update de Microsoft o bien descargándolas cuando Windows le informe de ello en la barra inferior.
Por otro lado, son recomendables los siguientes consejos para cualquiera de los navegadores que utilicemos en nuestra PC:
Cuando utilizamos cuentas de correo, estas se pueden configurar en una aplicación para descargarlos y administrarlos en nuestra PC. Si bien existen otros clientes de correo, el Outlook Express es el programa más utilizado para la gestión de correos electrónicos y las principales configuraciones que podremos realizarle para hacerlo más seguro son las siguientes:
Deshabilitar la vista previa: de esta forma un correo se abrirá sólo al hacer doble clic en él. De esta forma evitaremos leer los correos no deseados. Ahora, si deshabilitamos la vista previa, pero seguimos abriendo todos los mails que recibimos, seguiremos teniendo problemas de seguridad. El objetivo de esta configuración es poder decidir (y discernir) qué correos abrir y cuales no. ¿Cuáles no? Aquellos de remitentes desconocidos, con archivos adjuntos no solicitados o asuntos sospechosos.
Para quitar el panel de vista previa, realizar los siguientes pasos:
Ir al menú Ver. Elegir la opción Diseño. Desmarcar la casilla 'Mostrar panel de vista previa'
En la misma solapa podemos elegir la opción ‘No permitir que se guarden o abran archivos adjuntos que puedan contener virus’ para tener más controlados los adjuntos recibidos a través de nuestras cuentas de mail.
Estas son las principales configuraciones que podremos realizar tanto en nuestro navegador como en nuestro correo para estar mejor protegidos.
Nunca ejecute un archivo adjunto directamente desde el correo. Descárguelo en una carpeta de su PC y utilice un antivirus (o más de uno) con capacidades proactivas, para analizarlo antes de ejecutarlo. Si no solicitó el adjunto, ni conoce su contenido, elimine el correo sin más.
Si cree conocer a la persona que envío el mail puede consultarle sobre la veracidad del mismo y del contenido del archivo. Recuerde que el remitente de un correo puede falsearse fácilmente.
Si bien la mayoría de los programas dañinos actuales se ejecutan en Windows, si utiliza otro sistema operativo como Linux o MAC OS, no deje de estar atento y configure su navegador y cliente de correo de la mejor manera posible.
Gracias Sebastian Bortnik